Fría

Tengo un recuerdo de años en los que me moría por encontrar el detalle perfecto, la palabra de aliento precisa, el abrazo puntual y necesario donde todo mi cuerpo podía emanar un cálido amor o cariño. Resulta que ahora me encuentro encerrada hacia adentro. El día de hoy se me ha señalado como fría a lo que respondí que no lo era, que nunca lo he sido.

Supongo que tantos años en los que se me ha tratado de la misma forma, sembraron y cosecharon el mismo comportamiento de mi persona hacia los demás. No era mi intención no querer, no dar, no aceptar y me asusta la idea de no reconocer a alguien que es sincero.

Por otra parte, la sospecha es grande. No puedo ni tengo más que ofrecer.

Seis experimentos del pensamiento…

Me fascinó esta recopilación de animaciones hechas por la Open University, donde en 60 segundos explican estos famosos experimentos del pensamiento.

Desde la Antigua Grecia hasta la física cuántica o que tiene que ver una habitación con un gato y el infinito…

Aquiles y la tortuga:

La paradoja del abuelo:

La sala china:

El hotel infinito de Hilbert:

La paradoja de los gemelos:

El gato de Schrödinger:

No conocía algunos, pero me gustaron ahora que tuve contacto con estas animaciones.

¿Porno para mujeres?

Nunca me dio por crear personajes en mi imaginación de manera tan detallada, al tiempo que voy leyendo un libro. Tal vez les pongo alguna cabeza improvisada, unos ojos de botón y probablemente el cabello sería lo que más identifica a cada uno de los personajes, ya saben, para poderlos evocar en alguna futura escena y no confundirlos.

El motivo, más que nada, es por que me gusta leer rápido y si me preocupo demasiado por darles un aspecto muy definido, terminaría dibujándolos en una hoja de papel y todo se complicaría mucho, créanme, ya me ha pasado. Es por eso que opté por no hacerlo, por darles un aspecto de muñecos de trapo.

Pero en la literatura erótica, siempre fue diferente. Disfruto el porno gráfico, sin problema, pero creo que la literatura erótica me pone, por mucho más. Lo más interesante de la literatura erótica es que no hay que concentrarse en los detalles del cuerpo; todo se representa por súcubos o incubos. Este tipo de lecturas estimula tanto la imaginación que puedes animalizar o bestializar tanto como quieras. La escena por más sutil que pueda ser, será representada de múltiples formas en cuestión de segundos. Primera toma, despacio; segunda, dolor; tercera, de vuelta al romanticismo; cuarta, sensual. Todas estas escenas al mismo tiempo representadas en tu mente tratando siempre de pervertirlo más y más o no tanto. Claro, todo depende del gusto y de lo trastornada que tengas la cabecita.

Lo que si no tolero es el ‘porno de mujeres’. ¿En serio? Soft porn, tal vez, pero no porno para mujeres. ¿Cómo para qué? Esto de segmentar el mercado a veces si cae en extremas mamadas.

De paisajes

- ¡Mira! ¡Que hermoso paisaje! Todo verde, con montañas y la llovizna ligera, ¿a poco no te parece bonito?

- Mmmm… Seh.

- ¡No mames! ¿Cómo que ‘mmm‘? ¿No se te antoja hacer algo ahí?

- Pues sí, se ve bien a gusto.

- Dime, ¿cómo qué se te antoja?

- ¡Cagar!