¿Qué es lo que más admiras de tu mamá?

Pregunta hecha en formspring

Mi mamá es increíble. Una de las cosas que más admiro de ella es el temple. Mi amá es de mano dura, es hiper-inteligente y muy metódica para hacer las cosas, pero siempre he creído que más que analítica, mi madre es una persona que sigue el instinto y la lógica. Ella es médico veterinario y es muy reconocida en su rama. Ha hecho muchas cosas muy importantes como docente e investigadora.

Jamás podría decir que admiro sólo una cosa. Me encanta que nos enseñó a cocinar a mi y a mis hermanas y que nos dio unas regañadas marca diablo. Me fascina la idea de saberla “fresa” y de repente encontrarme entre su música discos de King Crimson y Emerson Lake & Palmer; de que vaya a los cafecitos con sus amigas y que cuando regresaba a casa me ayudaba a pintarme el pelo rosa, violeta o de algún otro color raro.

Mi amá tiene una chispa muy curada; su timming para hacer comentarios precisos es excelente, cosa que te hará reír y reír. Mi mamá no es escandalosa, es mesurada en su risa y jamás grita, sólo alza la voz, pero de una forma muy específica que sabes que ya valió. Mi madre es una dama pero cuando alguien le saca el tapón no se va a quedar callada y te va a decir el cómo, el cuándo y el por qué.

Me encanta que puedes bailar samba en seguida de ella y no se despertará de su sueño pero si suspiras se despierta como si le hubieran tirado un balde de agua encima. Mi amá es un rígida para demostrar sus sentimientos pero se quiebra con una película bonita y tiene los sentimientos más bonitos del mundo sin ser ñoña, de hecho, creo que es un poco seca para eso del cariño y el “amors”.

A mi amá la admiro toda, completita.

Usted pregunte…

Héroes del Silencio

Dedicado a toño… ¡Felicidades!

Una mañana terminando mis clases, de cuando era maestra en la universidad, me encontré con “el muñeco” en el aeropuerto de Hermosillo, Sonora, como habíamos acordado. Ambos tomaríamos un vuelo a Toluca y de ahí nos lanzaríamos al D.F., donde “el cavernícola” ya nos esperaba en un hostal para pasar la noche.

Al día siguiente, después de que los tres paseamos y comimos, yo me fui a casa de un amigo donde me hospedaría el resto del fin de semana y una vez instalada me lancé al Foro Sol. Héroes del Silencio, después de 11 años sin tocar, estaba comenzando un concierto el 4 de Octubre de 2007.

Estanque, Deshacer el mundo y Mar adentro…

México, ¡muy buenas noches! ¡Dos cosas! La primera; quiero agradecer, su paciencia por las fallas técnicas que tuvimos [es que si comenzaron muy tarde]. Que estén aquí, después de tantos años, significa mucho para nosotros que sólo tuvimos unos cuantos años de carrera. La segunda cosa; ¡necesitamos su ayuda porque estamos grabando un DVD y lo quisimos hacer aquí en México, así que necesitamos que exploten!”.

La Carta, Bendecida, Sirena Varada, Opio, La herida, Flor Venenosa…

¿Qué les pasó, México? ¿Qué pasó con su rock? Ahora prendo la televisión y hay puros grupos de plástico. Antes en la t.v. había muchos canales de música, ahora hay muchos que trasmiten 24 horas de reality shows. Por eso yo les digo mejor, ¡apuesten por el rock and roll!”.

¡Y el estadio tembló! Mi espalda se erizaba cada vez que hablaba Bunbury. Cada vez que comenzaba una canción, ¡la gente rugía! ¡Era impresionante!

Héroe de leyenda, Con nombre de guerra, Lágrimas, Nuestros nombres, Entre dos tierras, El mar no cesa, Maldito duende, Avalancha…

Los Héroes se despedían entre gritos y súplicas de más.

Oración, Tumbas de sal…

Un “encore” de dioses donde la gente cantaba al unísono mientras explosiones de tiras de papel al aire se daban en el momento climax de la Chispa Adecuada. Y Enrique Bunbury parado en medio del escenario mientras nos observaba con esa presencia musical que hasta la fecha me ha sido difícil comparar.

Tesoro, Malas intenciones y Fiebre…

Después de casi tres horas de rock, todo concluyó con fuegos pirotécnicos en el cielo.

Y ahora si, terminado todo, salí mas para allá que para acá. Y es que como iba sola, me acoplé con unos chicos que me dispararon el alcohol. Muy amables los muchachos, nos abrazamos, brincamos y cantamos como si fuéramos compadres de toda la vida, nunca supe sus nombres ni de donde eran.

A la salida me encontré con mis amigos y tomamos un taxi para irnos a nuestros respectivos lugares. Primero dejamos al Muñeco y al Kabe, yéndome yo sola con el taxista que empezó a pasearme por la ciudad para que conociera los teatros, la Basílica de Guadalupe, las Calzadas, etc., a las 3 de la mañana. – ¡Bueno chingado, si me iba a violar que lo hiciera ya, pero que me llevara a mi casa! -. Ni modo que no trajera la paranoia con el don, siendo la primera vez que iba al D.F., yo solita y con todas las instrucciones de precaución que me habían dado. Al final llegué a mi destino sólo violada monetariamente, por que lo que no me robó a mano armada, ¡me lo robó cuando me cobró el maldito!